La importancia del juego en las artes marciales

La importancia del juego en las artes marciales.

A menudo, los entrenadores, tendemos a pensar que una clase es practicar de manera repetitiva una técnica tras otra. O a lo sumo, establecer  algunos  “combates” libres para que el alumno  desarrolle el instinto de “supervivencia” y no se encierre en repetir de manera pactada con su compañero una técnica.

A veces, nos olvidamos de cómo hemos desarrollado los reflejos, la propiocepción, la velocidad… nos hemos olvidado de jugar.

Y en otras ocasiones, pensamos que una vez somos adultos, jugar es de niños.

¿Cómo aprenden los cachorros de león a cazar? Jugando con los demás cachorros de la manada.

Jugar nos ayuda a desarrollar la imaginación y la receptividad, constituyendo una excelente herramienta de motivación.

En el aprendizaje de las artes marciales, hay que destacar elementos que van más allá de la fuerza, la resistencia, velocidad… 

A la hora de practicar, debemos aprender a razonar, reconocer situaciones, percibir momentos oportunos para atacar etc.

Podemos considerar, pues, que el juego nos ayuda a hacer una búsqueda continua de soluciones a determinadas situaciones.

El juego nos ayuda a socializar, con lo cual además de ser divertido y educativo, nos ayuda a socializar y relacionarnos con los compañeros. Visto desde otro punto de vista, nos ayuda a perder la vergüenza.  

El juego se adapta a la persona, todo practicante independientemente de su nivel físico o técnico puede “jugar” porque ¡Es un juego!

Jugar nos beneficia en otros aspectos como practicantes de artes marciales:

  • Con el juego, nos divertimos y recordamos “situaciones” vividas (aprendemos de esas situaciones)
  • Las habilidades físicas: agarrar, sujetar, correr, balancearse.
  • La inteligencia emocional: auto-estima.

En definitiva, como entrenadores no debemos olvidarnos de jugar, tanto al entrenar a niños como adultos. Normalmente, en cuanto perdemos la vergüenza de jugar, pasamos un rato muy agradable sintiéndonos otra vez niños, a la vez, aprendemos sin darnos cuenta.

José Luís Pinilla

Entrenador nacional FLOCV

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